¿Qué es un demonio?

Un demonio es un ángel que se ha corrompido por la maldad. Satanás el lucero de la mañana fue uno de los ángeles de mayor rango y belleza, pero sé rebeló contra Dios y llevó a un gran número de seres como él a la corrupción (Is 14.12–15; Ap 12.3, 4). Algunos denominan a estos seres ángeles caídos, ya que fueron expulsados del cielo.

Los demonios intentan alejar a las personas de Dios y su verdad, para eso las atormentan, las engañan o las poseen.

Los demonios se agrupan en órdenes jerárquicos denominados principados y potestades. La Palabra de Dios dice que los cristianos contra estos principados y potestades tenemos guerra y no contra sangre o carne (o sea personas). Además dice que somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó: Jesucristo.

· Los demonios son muy inteligentes, pero no son omniscientes.
· Son seres espirituales pero corruptos, y como los ángeles no son omnipresentes.
· Son poderosos, pero no omnipotentes.

Los demonios pretenden frecuentemente falsificar los dones y poderes que Dios otorga a su pueblo por ejemplo en prácticas ocultistas se utilizan conceptos como clarividencia (sustituto satánico de la profecía), la telepatía (falsificación de la oración), los “espíritus” guías (falsificación de la dirección del Espíritu Santo), diversas técnicas de sanidades (sustitución satánica del Poder de Dios para obrar milagros), etc.

¿Puede un demonio poseer a un cristiano?

Considerando a un cristiano como a una persona que ha recibido al Señor Jesucristo en su corazón y que le ha confesado como su Señor y Salvador creo que no es posible está clase de posesión.

Por posesión demoníaca entendemos el que un demonio habite en una persona ejerciendo dominio sobre su voluntad y actitudes siendo un mero instrumento del espíritu muchas veces. Esto no tiene que ver con la influencia del pecado en nuestras vidas ni del engaño con que Satanás trata de hacer caer a las personas a través de la tentación, sino una sumisión plena del cuerpo y mente de una persona por un espíritu maligno, que convierte en su habitación a un pobre mortal.

Las razones por las que no podría pasar esto con un cristiano "nacido de nuevo" se encuentran en el relato de Mateo 12:22-29 donde Jesús echa a un demonio de un hombre, el que permanecía mudo y sordo por el mal espíritu que habitaba en él, los fariseos tratando de explicar lo inexplicable acusan a Jesús de estar influenciado por Beelzebú Jesús les responde:

"Todo reino dividido contra sí mismo, es desolado; y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá. Y si Satanás echa fuera á Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino? Y si yo por Beelzebú echo fuera los demonios, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Y si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no ata al hombre fuerte? y entonces saqueará su casa."

En esta palabra Jesús nos enseña que para entrar en la casa (el hombre) se debe primero atar al hombre fuerte (espíritu) que le habita, pues siendo Cristo él que habita en un hombre ¿tiene potestad cualquier espíritu de atar a Cristo y echarle fuera? por cierto que NO.

"Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres." (Juan 8:36)

"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; Y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, NI NADIE LAS ARREBATARÁ DE MI MANO. Mi Padre que me las dió, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre." (Juan 10 27-29)

Esto obviamente no significa que personas que concurran a congregaciones e incluso tengan importantes cargos en ellas no puedan estar siendo habitadas por demonios. Pero el verdadero cristiano no.

¿Qué es exorcismo?

Texto (Hch 19.13)

Exorcismo es ordenar, en el nombre de Jesús, que un demonio salga de un individuo, una casa, o dondequiera que esté. Se realiza por medio de la palabra hablada, en el nombre de Jesús, a través del poder del Espíritu Santo, y se lleva a cabo de forma simple y rápida (Hch 16.16–18).

La persona que ejecuta el exorcismo debe estar llena del Espíritu de Dios. No debe mantener oculto en su vida ningún pecado, porque el demonio se aprovechará de cualquier debilidad (Hch 19.13–16). De manera que debe ser alguien despojado de motivos mezquinos, impurezas sexuales, avaricia y cualquier cosa con que pueda acusarlo el demonio, quien es el acusador de los hermanos.

Otra precaución: La gente no debe buscar demonios o inventar demonios allí donde no los hay. El creyente debe estar preparado para enfrentarse a ellos cuando sea necesario, pero no propiciar este tipo de encuentro.

¿Puede un demonio obligarme a pecar?

Un demonio como hemos dicho puede actuar de diversas formas y utilizar diversos medios para alejarnos de Dios, pero no puede obligarnos a pecar, la verdad creo que puede tentarnos pero no obligarnos a hacer lo que no queremos, salvo el caso de la posesión en que la voluntad de la persona está sometida sino en su totalidad en gran parte por el demonio.

La Biblia dice:

"resistid al diablo, y el huirá de vosotros"

Si nuestro corazón mente y alma pertenecen a Jesús y decidimos servirle ningún demonio nos puede separar de su santa voluntad.

Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo porvenir, ni poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro. (Romanos 14:38)

Ahora lo que si puede pasar es que nosotros abramos una puerta para que Satanás nos tiente y nuestra propia concupiscencia nos separe de la voluntad de Dios.

Pero es importante saber que debemos arrepentirnos por nuestros pecados no debemos echarle la culpa a Satanás ni a algún otro demonio, sino caeríamos en el mismo error de Adán y Eva en el huerto: no reconocer su maldad y echarle a otro la culpa de su responsabilidad.

"Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí."

"Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí."

Dios quiere un arrepentimiento verdadero no excusas.